Un regalo despreciado Pastor Hugo Quiñónez15 de abril de 2018 Anterior Resistid hasta la sangre Siguiente Señor, yo quiero alcanzar misericordia Quizás también te guste Amor, humildad y autoridad en el cuerpo de Cristo El hombre justo que titubeaba Viendo al que no desfallece ni se fatiga con cansancio Gracia y responsabilidad ¡Mirad cuán bueno es…!
Un regalo despreciado Pastor Hugo Quiñónez15 de abril de 2018 Anterior Resistid hasta la sangre Siguiente Señor, yo quiero alcanzar misericordia Quizás también te guste Amor, humildad y autoridad en el cuerpo de Cristo El hombre justo que titubeaba Viendo al que no desfallece ni se fatiga con cansancio Gracia y responsabilidad ¡Mirad cuán bueno es…!